
La Valtellina es una área alpina de Lombardía que se extiende desde el Cantón Suizo de los Grisones hasta el Lago de Como y se encuentra enclavada entre los Alpes Réticos occidentales y los Alpes Bergamascos. Territorio acogedor y rico en antiguas tradiciones, la Valtellina es el destino ideal para quienes aman disfrutar la montaña en cualquier estación. Este territorio, sin embargo, también ofrece un rico patrimonio histórico, artístico y arquitectónico compuesto por iglesias, palacios y castillos que testimonian su ilustre pasado como encrucijada de Europa.
La Valtellina es ahora un destino muy codiciado en invierno gracias a sus espléndidas estaciones de esquí, pero también en verano cuando se convierte en el destino ideal para quienes aman las actividades al aire libre. Este valle es considerado un verdadero «gimnasio al aire libre» ya que aquí es posible practicar diversos tipos de actividades que satisfacen a todos sus visitantes. El verde de la naturaleza intacta se acompaña de cimas de hasta cuatro mil metros y pequeños pueblos de historia antigua. En invierno aproximadamente 400 km de pistas dedicadas al esquí alpino y más de 200 km dedicados al esquí de fondo atraen a numerosos aficionados a los deportes invernales, mientras que en verano este es el destino ideal tanto para quienes aman los itinerarios históricos y naturalísticos como para los aficionados al ciclismo y montaña.
Más de la mitad del territorio valtellinés está ocupado por parques y reservas naturales. En particular, aquí se encuentra el sector lombardo del Parque Nacional del Stelvio, el más extenso del arco alpino, y el Parque Regional de las Orobie Valtellinesas. Además de estos se pueden encontrar siete reservas naturales: la Reserva Natural del Valle de Mello, las Pirámides de Postalesio, el Bosque de los Bordighi, el Paluaccio di Oga, el Pian di Gembro en Aprica, el Pian di Spagna y el Parque de las Marmitas de los Gigantes en Valchiavenna. Junto al patrimonio natural y cultural no podemos olvidar el patrimonio enogastronómico. Este territorio es rico en productores y ganaderos que nos permiten descubrir excelentes productos locales como la bresaola, los quesos típicos (Bitto, Casera), los pizzoccheri y las manzanas.
Extendiéndose a lo largo de más de 200 km la Valtellina comprende un paisaje realmente amplio y diversificado. Este territorio es famoso por la presencia de importantes estaciones de esquí, centros termales y numerosos pueblos de montaña que han sabido conservar su aspecto de antaño.
La ciudad principal de la zona es Sondrio, acompañada por otras localidades importantes como Tirano, Morbegno, Teglio, Sondalo, Bormio y Livigno. Estas dos últimas ciudades, en particular, son conocidos destinos turísticos. Específicamente, Livigno tiene la ventaja de ser un puerto franco e importante estación de esquí, mientras que Bormio es famosa por sus aguas termales.

Con sus 130.700 hectáreas el Parque Nacional del Stelvio es el más extenso del arco alpino y su territorio se extiende en las regiones de Lombardía y Trentino-Alto Adigio. Creado el 24 de abril de 1935, el Stelvio es también uno de los parques más antiguos de Italia. La mayor parte de su territorio se desarrolla por encima de los 2000 metros y alcanza su punto más alto con los 3.905 metros de la cima del Ortles. Son veintitrés los municipios que forman parte del Parque, entre estos 10 pertenecen a Lombardía y 13 a las provincias de Trento y Bolzano.
En total el Parque cuenta con 1500 km de senderos que permiten adentrarse en el descubrimiento de la flora y fauna del territorio. En el sector lombardo en particular están presentes vastos bosques de coníferas a baja cota y, conforme se asciende, praderas, pedreros, neveros y hielos. El Parque también custodia numerosos lugares que fueron teatro de los combates de la Primera Guerra Mundial y ofrece diversos itinerarios para descubrir los eventos de la llamada «Guerra Blanca». Desde el punto de vista de la fauna el territorio presenta zorros, armiños y marmotas, así como ciervos, corzos, gamuzas y íbices.
El Parque de las Orobie Valtellinesas se extiende sobre la vertiente septentrional de los Alpes Orobie entre las provincias de Sondrio, Lecco, Bérgamo y Brescia. Desarrollado en aproximadamente 50 km², el Parque comprende catorce valles y su objetivo principal es proteger la notable biodiversidad presente. A baja cota encontramos bosques de coníferas y frondosas, mientras que subiendo se encuentran la pradera alpina, los pedreros y las pequeñas valletas nivales.
El símbolo del Parque de las Orobie Valtellinesas es el gallo lira que aquí encuentra sitios aún adecuados para la reproducción, mientras que paseando por los senderos es posible encontrar también corzos, gamuzas e íbices. Los bosques de coníferas bien conservados son elegidos como hábitat por el pico negro, las lechuzas y la marta. El Parque es también lugar de elaboración de diversos productos típicos como el queso Bitto, que se fabrica con la leche de vacas de raza pardo alpina, y la ricotta conocida como maschèrpa. A estos se añade la miel de alta montaña, producida por encima de los mil metros de altitud.

Sondrio es una graciosa ciudad de la Valtellina que se puede visitar cómodamente a pie y que custodia un patrimonio arquitectónico realmente excepcional. El corazón de la ciudad es la Piazza Garibaldi que además de la Estatua de Garibaldi alberga edificios antiguos como el Teatro Sociale, Casa Lambertenghi y Palazzo Martinengo.
Para hacer un viaje atrás en el tiempo basta dirigirse hacia Via dei Scarpatetti, donde es posible admirar las características casas rurales con floridos balcones de madera. Para conocer más profundamente la historia de este territorio no pueden perderse una visita a Castel Masegra, una fortaleza que se encuentra en posición dominante sobre la ciudad y alberga en su interior el museo del CAST (Castillo de las Historias de Montaña).

Chiavenna es el destino ideal para todos quienes aman un turismo lento y en contacto con la naturaleza. La ciudad que ha recibido también la Bandera Naranja del Touring Club cuenta con un centro histórico realmente encantador y caracterizado por la presencia de tiendas artesanales, palacios antiguos y sugestivos rincones. No se debe perder una visita al hermoso Molino Moro di Bottonera que se levanta a lo largo del curso del río Mera, en un barrio que una vez albergaba las actividades artesanales de Chiavenna. También para probar son los numerosos productos locales quizá dentro de un «crotto», es decir antiquísimas grutas naturales usadas para conservar los alimentos y ahora transformadas en bodegas y locales.
Morbegno es una de las principales localidades de la Baja Valtellina y es famosa por la producción del queso «Bitto» que nace precisamente en los valles que rodean la ciudad. Su centro histórico completamente peatonal es ideal para disfrutar de un agradable paseo y probar los excelentes vinos valtellineses.
No se debe perder una visita a Palazzo Malacrida, que ha sido definido varias veces como «el palacio veneciano más hermoso fuera de Venecia«. Erigido en el siglo XVIII por los Malacrida, noble familia de origen lariano, la residencia es famosa por sus maravillosos ciclos pictóricos. A corta distancia de Morbegno se encuentra la «Costiera dei Cech», una zona rica en terrazas vitícolas características de la Valtellina y con numerosos pueblecitos de historia antigua.
Situado en la frontera con Suiza, Tirano es famoso por ser la estación terminal del Trenino Rosso del Bernina, considerado Patrimonio de la Unesco. Su centro histórico está encerrado dentro de las murallas del siglo XV y cuenta con la presencia de edificios de gran valor. Parada imprescindible es la majestuosa Basílica de la Virgen de Tirano que fue construida por los fieles en el lugar donde la Virgen hizo una aparición en el lejano 1504. La visita a la ciudad continúa con los diversos palacios nobles como Palazzo Salis y Palazzo d’Oro Lambertenghi.

Bormio es una elegante ciudad ubicada a 1225 metros de altitud que ya era conocida en tiempos de los antiguos romanos por sus manantiales termales. Rodeada de una naturaleza intacta, esta localidad es ahora el destino perfecto para quienes desean unas vacaciones que combinen naturaleza, deporte y relax. Además de sus centros termales, de hecho, la ciudad cuenta con un sugestivo centro histórico que tiene su corazón en Piazza Cavour donde se encuentra el Kuerc, es decir el lugar donde una vez se administraba la justicia.
La ciudad, además, es un reputado destino turístico tanto en verano como en invierno. Bormio, de hecho, cuenta aproximadamente con 50 km de pistas de esquí, el Palaghiaccio Braulio (dedicado al short track, patinaje artístico y hockey sobre hielo) y la pista de curling. En verano, en cambio, este es el destino perfecto para unas vacaciones en contacto con la naturaleza tanto para quienes aman hacer excursiones a pie como para quienes son aficionados a la bici.

Conocida también como «Pequeño Tíbet», Livigno es una ciudad rodeada de paisajes naturales maravillosos. La ciudad, considerada la «perla de la Valtellina», se levanta a 1816 metros de altitud y es una estación turística que atrae visitantes tanto en invierno como en verano.
En invierno con sus 115 km de pistas la ciudad se presenta como uno de los destinos esquiables más equipados de Lombardía con modernos remontes y numerosos servicios que atraen no solo a amantes del esquí sino también del snowboard, esquí de fondo y telemark.
En verano, en cambio, la meseta de Livigno se presta para ser el destino ideal para organizar caminatas, trekking y excursiones sumergido en el verde. No hay que olvidar que la ciudad es también el destino ideal para los amantes de las compras ya que aquí es posible hacer adquisiciones duty-free.

En la Valtellina se encuentran numerosos itinerarios excursionistas para recorrer a pie o en bicicleta de montaña, pero también itinerarios enogastronómicos, históricos y religiosos. Algunos recorridos son sencillos y adecuados también para quienes están poco entrenados o para familias con niños, mientras que otros son itinerarios de varios días que tocan varios refugios y algunas de las cimas más espectaculares de los Alpes.
Quienes quieran recorrer un itinerario didáctico-naturalístico pueden visitar el Observatorio Eco-Faunístico en Aprica. El observatorio se desarrolla en un área de aproximadamente 25 hectáreas y aquí es posible admirar los animales característicos del Parque Regional de las Orobie Valtellinesas. Esta es sin duda una excursión adecuada para todos pero particularmente para los niños.
El itinerario excursionista más famoso del Parque de las Orobie Valtellinesas es seguramente la Gran Vía de las Orobie que con sus 130 km, a una cota media de 1.800 metros, conecta Delebio con Aprica. Los más entrenados pueden probar suerte en la Alta Vía de Valmalenco, un recorrido de ocho etapas con una longitud total de 110 km. El itinerario atraviesa la cadena montañosa completa de Valmalenco, pasando por el grupo del Disgrazia, del Bernina y del Scalino. La Valtellina, finalmente, es atravesada también por la Senda de Italia, uno de los trekkings más largos del mundo que atraviesa los Apeninos y los Alpes.
Para un itinerario dedicado a la gastronomía se recomienda la Vía de los Terrazamientos que recorre los viñedos en terrazas y los pueblos de la Valtellina. Si desean pasar algunos días entre historia y naturaleza, en cambio, hay numerosos trazados que recorren las zonas teatro de la Primera Guerra Mundial entre el Paso del Stelvio y el Paso del Ablès en Valfurva.
La Valtellina es una zona que ofrece una amplia selección de alojamientos entre hoteles, bed & breakfast y campings. Para una estancia dedicada a la tranquilidad es posible alojarse en pequeños pueblos como Chiavenna, Morbegno o Tirano. Si buscan una ciudad más grande, en cambio, está Sondrio, el centro principal de la zona que se encuentra en el centro del Valle y es sin duda una excelente base para partir al descubrimiento de estos territorios.
En invierno Bormio, Livigno, Valfurva, Aprica y Madesimo son algunas de las estaciones de esquí más codiciadas ya que ofrecen kilómetros de pistas y excelentes servicios. Las mismas ciudades resultan ser un destino perfecto también para el verano ya que aquí es posible hacer excursiones y trekking en medio del verde. Bormio es también la opción ideal para quienes desean un viaje dedicado al relax ya que es un importante centro termal, mientras que Livigno atrae a los amantes de las compras.
Las estructuras en estas localidades son numerosas y de diverso tipo pero recomendamos reservar con anticipación su estancia para poder encontrar la que mejor responde a sus necesidades y presupuesto.
Para llegar a Valtellina, el coche es sin duda la mejor opción. Las rutas varían según el destino que desees alcanzar. La SS38 del Stelvio es, no obstante, la carretera principal de la zona que conecta Valtellina con Val Venosta a través del Paso del Stelvio. La SS38 comienza en Piantedo, pequeño municipio de la baja Valtellina, y atraviesa varios pueblos (incluyendo Sondrio) hasta llegar a Bormio. Si deseas llegar a Sondrio desde Milán, puedes recorrer primero la SS36 del Lago de Como y del Spluga y luego la SS38 del Stelvio hasta la salida de Sondrio. Desde Trento, en cambio, es necesario circular primero por la SS42 y después por la SS38.
Otra carretera importante es la SS36 del Lago de Como y del Spluga, que conecta Milán con la frontera suiza atravesando el Paso del Spluga. La SS36, por lo tanto, une la capital lombarda con Valchiavenna, pasando por localidades como Chiavenna, Campodolcino y Madesimo. Las principales estaciones ferroviarias, en cambio, son las de Sondrio, Tirano y Chiavenna.
La Valtellina es un valle alpino de Lombardía que pertenece a la provincia de Sondrio y se extiende en dirección oeste-este aproximadamente 200 km entre el Lago de Como y el Paso del Aprica. El valle se encuentra enclavado entre el Cantón de los Grisones (Suiza), las Prealpes Órbicas y las cimas del Grupo Ortles-Cevedale.