El Teatro alla Scala de Milán, también conocido como Nuovo Regio Ducal Teatro alla Scala, es el principal teatro de ópera de Milán y uno de los más prestigiosos del mundo. El Teatro alla Scala fue construido en 1776 según el proyecto de Giuseppe Piermarini e inaugurado en 1778 con la ópera «L’Europa riconosciuta» de Antonio Salieri. Para edificar el complejo se demolió la Iglesia Santa Maria alla Scala, de la que el teatro tomó su nombre.
Durante los siglos XIX y XX el Teatro fue sede de numerosos estrenos mundiales de obras de grandes artistas como Gioachino Rossini, Gaetano Donizetti, Giuseppe Verdi y Arturo Toscanini. Lamentablemente, durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial la estructura sufrió graves daños y requirió importantes trabajos de reconstrucción en la posguerra.
Hoy en día el Teatro alla Scala es considerado uno de los escenarios más prestigiosos a nivel internacional y acoge a los principales artistas en los campos de la ópera, el ballet y la música clásica.

El Teatro alla Scala es considerado el primer teatro neoclásico construido en Europa. Desde su diseño, el Teatro debía responder a criterios de fácil acceso y por eso fue dotado desde el principio de un pórtico que permitía la entrada de los espectadores que bajaban de los coches y podían acceder al teatro sin salir al exterior. Al cuerpo central original se añadieron algunas construcciones modernas realizadas por el arquitecto suizo Mario Botta durante los trabajos de restauración que tuvieron lugar entre 2002 y 2004.
La fachada principal presenta una planta baja sencilla, casi austera, coronada por dos órdenes superiores dinamizados por columnas y pilastras. En la planta baja se encuentra el pórtico en terraza con arcadas sobre robustos pilares de sillería en granito Baveno de color gris rosáceo. Los interiores del Teatro retoman el diseño del Teatro de la corte de la Reggia di Caserta (realizada por Vanvitelli) y del Teatro San Carlo de Nápoles.
La sala tiene forma de herradura enriquecida con numerosas decoraciones de gusto neoclásico y puede albergar en su interior 2015 espectadores. Originalmente el Teatro tenía cinco filas de palcos pero en 1909 el quinto orden fue convertido en Primera Galería. La segunda galería, conocida como «el paraíso«, es el lugar que se encuentra justo bajo la bóveda y es una de las posiciones más codiciadas dentro del Teatro porque aquí la acústica permite escuchar mejor a los cantantes y la orquesta.
Junto al complejo teatral se encuentra el Casino Ricordi, sede del Museo Teatral alla Scala. El museo alberga una vasta colección de piezas distribuidas en catorce salas. En particular, aquí se pueden admirar cuadros relacionados con el mundo de la ópera y el Teatro, instrumentos musicales antiguos, bustos y retratos de numerosos compositores, directores de orquesta y artistas de los últimos dos siglos. Además del museo, existe la posibilidad de visitar los Laboratorios Ansaldo donde se realizan los trajes y las escenografías del Teatro alla Scala.
Para acceder al Museo Teatral alla Scala la entrada cuesta:
El Teatro alla Scala, en cambio, solo es visitable a través de visitas guiadas que tienen lugar los martes y sábados en horarios predeterminados. Para participar en una visita guiada al Teatro el costo de la entrada es de €25 por persona e incluye tanto el recorrido del Teatro como la entrada al Museo.
Las entradas se pueden comprar en línea en el sitio web oficial o in situ en las taquillas.
Dado el número de turistas que diariamente visitan el Museo del Teatro, le recomendamos que compre la entrada de acceso algunos días antes de su salida, para garantizarse el acceso y evitar hacer cola en las taquillas, haciendo clic en el recuadro siguiente.
Alternativamente, para descubrirlo todo sobre el famoso Teatro puede dejarse acompañar por un guía experto durante su visita. El costo es ligeramente superior al de la entrada de acceso y al comprar esta visita también ahorrará tiempo evitando hacer cola en la taquilla.
La visita al Teatro alla Scala es gratuita comprando el Milan Pass, la tarjeta turística de la ciudad de Milán que le garantizará accesos gratuitos a los principales museos de la ciudad, incluida la entrada al Duomo. Es válida durante 48 horas e incluye transportes y muchas actividades y descuentos en establecimientos comerciales.
El Museo Teatral alla Scala está abierto de martes a domingo de 10:00 a 18:00, siendo el último acceso a las 17:30.
El lunes el museo está cerrado.
El Teatro alla Scala se puede alcanzar a pie o en transporte público.
Desde Piazza Duomo el Teatro se alcanza a pie atravesando la Galería Vittorio Emanuele II hasta llegar a Piazza della Scala. En Metro el teatro se alcanza bajando en la estación MM1 Duomo (Línea Roja) o MM3 Monte Napoleone (Línea Amarilla). En autobús es posible tomar la Línea 61, parada via Verdi – via dell’Orso, mientras que en tranvía es posible viajar en el tranvía nº 1 o nº 2 con parada via Manzoni – Piazza della Scala.
El automóvil no es la mejor forma de llegar al Teatro ya que se encuentra en zona ZTL. Los aparcamientos más cercanos son el Aparcamiento Rinascente (en Via Agnello) y el Aparcamiento subterráneo en Piazza Diaz.
A principios de 1776 varias familias nobles milanesas pidieron a María Teresa de Austria la construcción de un Teatro siguiendo el ejemplo de otras grandes ciudades europeas. Hasta ese momento el Teatro oficial de Milán era el que se encontraba en el Palazzo Reale pero había sido destruido varias veces por incendios. Para el nuevo Teatro se eligió un sitio no demasiado alejado del Palazzo y de la Catedral y para construirlo se demolió la Iglesia de Santa Maria alla Scala de la que posteriormente el complejo tomó su nombre. La iglesia a su vez había obtenido este nombre de su fundadora, Regina della Scala, que pertenecía a la familia Scaligeri de Verona.
El 5 de agosto de 1776 comenzaron los primeros trabajos de demolición del edificio religioso y, en solo dos años, el 3 de agosto de 1778 el «Nuovo Regio Ducal Teatro alla Scala» fue inaugurado en presencia del gobernador de Milán, del archiduque Fernando de Habsburgo-Este, de María Beatriz de Este y de otros personajes importantes. Para la ocasión, Antonio Salieri preparó el estreno mundial de «L’Europa riconosciuta» y en esa época el Teatro contaba aproximadamente con 3.000 asientos.
Durante los años del dominio austriaco y francés, la Scala fue financiada en gran medida por las familias nobles milanesas que habían solicitado su construcción y mantenían su propiedad a través de las cuotas de los palcos. En particular, los tres primeros órdenes permanecieron durante mucho tiempo en poder de la aristocracia, mientras que el cuarto y quinto comenzaron a principios del siglo XIX a ser ocupados por la alta burguesía.
Entre los siglos XVIII y XIX grandes compositores italianos y europeos pusieron en escena en la Scala sus obras. Entre estos destaca Donizetti y Verdi quien aquí en 1872 realizó el estreno europeo de la famosa ópera «Aida». En 1918 se fundó el Ente Autónomo Teatro alla Scala que debía garantizar autonomía económica y de gestión al Teatro gracias a financiamientos municipales y estatales y a las cantidades recaudadas a través de una colecta promovida por el Corriere della Sera. En 1883, cuando la electricidad llegó a Milán, el Teatro alla Scala fue el primer edificio público en ser iluminado.
Con los años el prestigio del Teatro creció continuamente y entre los importantes compositores que han trabajado en la Scala podemos contar a Vincenzo Bellini, Giovanni Puccini y Arturo Toscanini quien fue Director Artístico hasta la llegada del fascismo. La estructura fue gravemente dañada por los bombardeos que golpearon Milán durante la Segunda Guerra Mundial y el Teatro fue devuelto a su esplendor original en 1946. La actividad operística, de hecho, reanudó el 26 de diciembre con «Nabucco».
La posguerra marcó un período de gran éxito para el Teatro que desde 1951 decidió que la apertura de la Temporada debía ocurrir a partir de entonces el 7 de diciembre, es decir, el día de Sant’Ambrogio que es el patrono de Milán. En 1986 Riccardo Muti asumió la dirección musical del teatro y volvió a poner en escena las óperas más amadas de Verdi, Mozart, Wagner, Beethoven y muchos otros.
Entre 2002 y 2004 el Teatro fue objeto de grandes trabajos de restauración y modernización del escenario. Durante estos dos años, el Teatro de los Arcimboldi de Milán había sido utilizado como nuevo escenario de la Scala. El Teatro fue nuevamente inaugurado el 7 de diciembre de 2004 por Riccardo Muti con la ópera «L’Europa riconosciuta» de Salieri, la misma que había sido presentada en la inauguración de 1778.
El Teatro alla Scala se encuentra en la Piazza della Scala, en pleno centro histórico de Milán, muy cerca del Duomo y del Palazzo Reale. Además, el Teatro alla Scala está situado justo enfrente del Palazzo Marino, sede del ayuntamiento de Milán.